No le echemos la culpa a los demás de la crisis.
Que sí, que los bancos, que los políticos, que las constructoras, promotoras, etc...
¿Y sobre la mala gestión empresarial?
Eso no, que molesta mucho.
Más nos valdría mirarnos el ombligo y ver las pelotillas de roña que se han formado por la incapacidad o el desconocimiento.
Y os preguntareis ¿Pero esto no es sobre comunicación?
Lo es, lo es. Cuando las empresas manejaban pasta preferían llevar impresionantes coches, realizar magníficos viajes o fundir la visa en un fin de semana sobrenatural.
¿Y la reputación corporativa? ¿y el incremento del valor de la marca? ¿Y el beneficio intangible de la misma?
Es aquí donde muchas empresas han perdido la gran oportunidad de alcanzar un posicionamiento de valor para sus marcas y productos.
Y ahora se empiezan a dar cuenta algunas, pero los balances no están para muchas florituras.
Pero en los tiempos que vivimos es cuando hay que esforzarse en incrementar el valor de la marca ya que, cuando vengan épocas mejores, que vendrán, la posición de retorno será inmensamente más ventajosa si se han sabido hacer las cosas bien.
En los noventa se decía que todo consejo de administración debía incorporar al mismo una persona joven y experta en nuevas tecnologías.
Ahora muchos deberían incorporar un asesor de comunicación a sus consejos. Va a ser la persona más rentable del mismo.
La comunicación corporativa es un conjunto de herramientas eficaces para afrontar numerosas situaciones a corto, medio y largo plazo, obteniendo, con una política coherente, una alta rentabilidad a los flujos de información.
El cuarto poder se deshace en sus estructuras tradicionales. la prensa tradicional se va a morir si o si. La televisión va a experimentar una revolución superior a la que supuso el paso del blanco y negro al color. Internet yo no es internet, es mucho más. Tanto que no lo llegamos a comprender.
Los americanos ya saben que el futuro no está en la red, sino en los servicios suministrados. ¿Y nosotros?
Las nuevas generaciones están cambiando los patrones de consumo, las formas tradicionales desaparecen.
Y aquí es donde la actividad de las relaciones públicas, la comunicación multigrupos y el marketing avanzado juegan un papel crucial.
Las cosas han cambiado y ahora hay dos tipos de empresa: los que van directos al precipicio y los que están construyendo un puente para cruzarlo.
No pretendo meter miedo, es puro hiper realismo.
La forma más eficaz de rentabilizar los presupuestos de marketing pasa por una estrategia combinada, definida en una estrategia cambiante y adaptable, pero amparada por la coherencia de cada empresa en su estrategia general.
Un triste ejemplo:
"El otro día tuve una reunión con un empresario de alto nivel en el mundo de la construcción. la primera conclusión a la que habían llegado era que, para poder construir tendrían que perder dinero sobre los solares adquiridos. Hasta aquí normal. La segunda era que deberían preguntar en la calle, a su público objetivo, que tipo de producto les generaría un mayor nivel de satisfacción"
Tal cual. 100 años estableciendo como primera norma del marketing que todo producto es un satisfactor y que para alcanzar ese nivel, el producto debía adaptarse a su público y estos se dan cuenta a finales del 2009.
¿Cómo no vamos a estar en crisis?
Reflexionemos, pero actuemos rápido. Unos más que otros.
Una llamadita a Yolanda puede servirles a muchos.
Alfredo De la Fuente
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