La sombrerería Albero, recién celebrado su primer aniversario e inaugurado su segundo establecimiento, ha premiado la fidelidad de sus clientes con la entrega de premios de un sorteo en el que participaron más de 300 apasionados del sombrero.
Los ganadores acudieron puntuales a la cita en la nueva tienda de la calle Espartero, 4, donde fueron recibidos por el equipo de Albero y demás invitados con una copa de champán y muchas ganas e ilusión de celebrar un cúmulo de grandes y positivos acontecimientos. Y es que, ubicado en Zaragoza desde hace un año exacto, Sombrerería Albero ha logrado extender la cultura del sombrero en nuestra ciudad aportando un toque de distinción y elegancia a todo aquel que luzca sus diseños.
La reciente apertura de su segundo establecimiento avala la gran acogida de este imprescindible accesorio. Por ello, Albero quiso agradecer a todos sus clientes su fidelidad y pasión por el sombrero con la entrega de los premios del sorteo celebrado hace unos días. Cuatro fueron los ganadores, Eva Garcés, Esmeralda Gracia y Jesús Ncogo recogieron emocionados un atractivo sombrero, mientras Germán Hernández recibió de manos del gerente de Sombrerería Albrero, Rafael Albero, un cheque regalo de una noche para dos personas en un hotel con encanto por gentileza de Hotel en Aragón.
El feliz ganador del viaje, canario de nacimiento y zaragozano de corazón, comentó ayer que “desde que llegué a Zaragoza hace ya casi 8 años, uso sombrero siempre. En verano, el calor es más intenso que en Canarias y me gusta protegerme. Además mi abuelo ya usaba los modelos panamá, así que venía ya de herencia. Por supuesto, los inviernos para mí aquí son muy duros y un buen sombrero lo soluciona todo”. Igualmente indicó el gerente de la sombrerería, Rafael Albero, que “a pesar del concepto frívolo que la gente posee de la moda, los sombreros no deben incluirse en el mismo saco, no son meros objetos decorativos. Su principal uso es protegerse de las inclemencias del sol o del frío y por tanto resultan imprescindibles. Y además, por supuesto que adornan y embellecen”.
Sombreros Albero. Esta familia de artesanos originarios de Valencia, comenzó en 1820 elaborando y diseñando sombreros para señora, niño y caballero. En 1980 abren su primera tienda en la capital levantina, y continúan extendiendo su buen hacer a tierras zaragozanas, donde ya cuentan con dos establecimientos: en Gran Vía, 11 y el recién inaugurado en Espartero,4.